miércoles, 25 de febrero de 2009

Guerra Federal DE 1858-Liberalismo Amarillo



Guerra civil venezolana, también conocida con el nombre de Guerra Larga, Revolución Federal o Guerra de los Cinco Años, utilizada esta última denominación por aquellos historiadores que sitúan el comienzo de la guerra con los primeros alzamientos ocurridos contra el recién instaurado gobierno de Julián Castro (mayo-julio 1858). Después de la Guerra de Independencia, es considerada como la contienda bélica más larga y sangrienta que haya asolado al territorio nacional, así como la prolongación de los problemas políticos y sociales presentes en nuestra gesta emancipadora, dejados sin resolver una vez lograda definitivamente la emancipación de España con la victorias de 1821 y 1823 y la separación de la Gran Colombia bolivariana en 1830. En términos generales, en la Guerra Federal se enfrentaron dos bandos políticos que venían luchando por el poder desde 1846: Conservadores y Liberales.Guerra civil venezolana, también conocida con el nombre de Guerra Larga, Revolución Federal o Guerra de los Cinco Años, utilizada esta última denominación por aquellos historiadores que sitúan el comienzo de la guerra con los primeros alzamientos ocurridos contra el recién instaurado gobierno de Julián Castro (mayo-julio 1858). Después de la Guerra de Independencia, es considerada como la contienda bélica más larga y sangrienta que haya asolado al territorio nacional, así como la prolongación de los problemas políticos y sociales presentes en nuestra gesta emancipadora, dejados sin resolver una vez lograda definitivamente la emancipación de España con la victorias de 1821 y 1823 y la separación de la Gran Colombia bolivariana en 1830. En términos generales, en la Guerra Federal se enfrentaron dos bandos políticos que venían luchando por el poder desde 1846: Conservadores y Liberales.

Liberalismo Amarillo 1870 - 1898 :La llegada de Antonio Guzmán Blanco al poder representó el final del gobierno de los azules. Con este político, Venezuela experimentó uno de sus períodos más fecundos, de administración ordenada y eficiente; una época en la que se adueñaron del mando hombres apegados a la doctrina liberal.

El Liberalismo Amarillo (1870-1899) La llegada de Antonio Guzmán Blanco al poder representó el final del gobierno de los azules. Con este político, Venezuela experimentó uno de sus períodos más fecundos, de administración ordenada y eficiente; una época en la que se adueñaron del mando hombres apegados a la doctrina liberal.Autocracia y progreso (1878/1888)En 1878 Antonio Guzmán Blanco deja el poder en manos de un caudillo de su confianza: Francisco Linares Alcántara. Su plan es ejercer nuevamente la presidencia al cabo de dos años en Europa, pero en su ausencia el liberalismo amarillo se fragmenta en los antiguzmancistas, que perturban sus planes, y los guzmancistas que devuelven las cosas a su cauce después de la muerte de Linares. Restan todavía a Guzmán diez años de hegemonía divididos en dos gestiones: el Quinquenio (1879/1884) y el Bienio (1886/1888). La alianza de la política y los negocios es su mejor instrumento de gobierno, convencido de que trabaja por el país trabajando para sí mismo. El Código de Minas (1885), la Ley de Contratos Mineros (1881) y la reorganización de los territorios mineros (1882) dan fundamento legal a los negocios. Su segundo gobierno termina con un viejo sueño realizado en 1883: unir a Caracas con el mar a través de una línea férrea. En junio del año siguiente, Guzmán y familia marchan a Europa. En 1886 regresa. Aclamado en Caracas, inicia su último gobierno, que no culmina, y en agosto de 1887 parte definitivamente a Europa. Durante este período la sociedad venezolana experimenta avances y acciones modernizadoras notables que serán valoradas con el paso del tiempo. Fin de siglo: todo en crisisEn 1897 el precario equilibrio político vuelve a resentirse por el peso de múltiples factores: la sucesión presidencial que revuelve las tensiones dentro del liberalismo y anima las ambiciones de personajes variopintos, los conflictos internacionales, la deuda externa, el tesoro público debilitado, los bajos precios de las exportaciones. Un candidato a la presidencia que no viene de las filas del liberalismo amarillo sino de un partido nuevo, el partido nacional o liberal nacionalista, se presenta con opción de triunfo: es el caraqueño José Manuel Hernández, “El Mocho”. Sin respaldo oficial, sin hazañas guerreras que lo avalen, sin grandes talentos políticos o de oratoria, gana gran popularidad y se da por descontado que será el ganador. Ante esa amenaza, el presidente Crespo controla las elecciones para asegurar el triunfo de su candidato, Ignacio Andrade, quien efectivamente gana con casi 99% de los votos y se hace presidente desde febrero de 1898.No son pocos quienes atribuyen su victoria al fraude. Hernández inicia entonces la Revolución de Queipa (nombre de una hacienda cerca de Valencia), pero es capturado por las tropas del gobierno y permanece en prisión en Caracas hasta ser liberado, años más tarde, por Cipriano Castro. Crespo, en armas para combatir a Hernández, resulta muerto el 16 de abril de 1898 en La Mata Carmelera (estado Cojedes). Un año después, el ejército de la Revolución Liberal Restauradora, al mando de Cipriano Castro, inicia en el Táchira la campaña de casi seis meses que llega a Caracas en octubre de 1899, y obliga a renunciar al presidente Andrade. Con Cipriano Castro comienza el gobierno de facto más prolongado hasta entonces, que inaugura el ciclo de los andinos en el poder. En 1899, el país, acosado por reclamaciones de los países europeos, a las que se suma el imperio alemán por los pagos atrasados del empréstito del Disconto Geselschaft, parece incapaz de enfrentar la apremiante situación por la baja en los precios de las exportaciones y la crisis fiscal interna, que hubiera exigido la habilidad de otro Guzmán Blanco para resolverla.




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